Mientras gran parte de las empresas comienza a pensar en cerrar 2026, existe una pregunta que podría ser más importante:

¿de dónde vendrán las oportunidades de negocio durante 2027?

Los antecedentes conocidos esta semana permiten identificar una primera respuesta.

El proyecto de Presupuesto 2027 contempla aproximadamente $9,5 billones para crecimiento, empleo y reconstrucción, un incremento de 8,1% respecto de 2026 dentro de esta área prioritaria.

A esto se suma una cartera extraordinaria de 241 contratos de obras públicas distribuidos en todas las regiones del país, junto con un aumento propuesto de 23,5% en los recursos de Sercotec para apoyar a pequeños negocios, almaceneros, feriantes y emprendedores.

El punto relevante para una Pyme no está solamente en cuánto gastará el Estado.

Está en comprender cómo ese gasto puede transformarse en ventas privadas.

241 contratos que pueden generar mucho más que 241 oportunidades

El Ministerio de Obras Públicas informó que el Plan Chile Despega incorpora unos US$400 millones adicionales a su presupuesto y que la cartera extraordinaria se materializará mediante 241 contratos.

Las obras abarcan áreas como:

  • conservación de caminos y puentes;
  • infraestructura portuaria;
  • aeropuertos;
  • infraestructura hidráulica;
  • plantas de tratamiento;
  • sistemas de potabilización;
  • infraestructura meteorológica e hidrométrica.

El MOP estima además incrementar aproximadamente 25% el volumen habitual de licitaciones y vincula estas inversiones con la generación proyectada de unos 23 mil empleos.

Pero aquí aparece una lectura empresarial más interesante.

Una obra pública no genera negocio solamente para la constructora que obtiene el contrato principal.

Puede necesitar:

áridos, cemento, hormigón, transporte, maquinaria, combustible, soldadura, electricidad, alimentación, alojamiento, seguridad, aseo, áreas verdes, servicios contables, prevención de riesgos, arriendo de equipos y decenas de otros proveedores.

Por eso, 241 contratos pueden generar una red considerablemente mayor de oportunidades comerciales.

La oportunidad Pyme está muchas veces un nivel debajo de la licitación

Muchas pequeñas empresas descartan Mercado Público porque consideran que no tienen capacidad financiera, experiencia o tamaño suficiente para competir por una obra de miles de millones.

Pero existe otra estrategia.

No necesariamente convertirse en contratista principal.

Sino transformarse en:

proveedor del contratista principal.

Una empresa local puede no estar en condiciones de construir un puente.

Pero sí podría proporcionar:

transporte;

movimiento de tierra;

materiales;

mantención;

servicios eléctricos;

alimentación;

maquinaria;

personal especializado;

o servicios profesionales.

Eso cambia completamente la pregunta.

En lugar de:

“¿puedo adjudicarme esta obra?”

la Pyme debería comenzar a preguntar:

“¿quién se la adjudicará y qué necesitará comprar después?”

Sercotec aumenta 23,5%: pero el dinero todavía no está disponible automáticamente

El proyecto presupuestario propone incrementar en 23,5% los recursos de Sercotec durante 2027.

Es una cifra importante para micro y pequeñas empresas.

Pero requiere una precisión.

Que aumente el presupuesto de Sercotec no significa que exista hoy un fondo abierto equivalente ni que todas las empresas puedan obtener automáticamente financiamiento.

Los recursos deberán posteriormente transformarse en programas, convocatorias y mecanismos concretos.

Cada uno tendrá sus propias condiciones.

Por eso una empresa debería prepararse antes de que aparezca la convocatoria.

¿Qué debería tener preparada una Pyme?

Al menos cinco elementos.

1. Situación tributaria ordenada

Declaraciones presentadas, información consistente y conocimiento de las eventuales deudas existentes.

2. Números claros

Ventas, costos, margen, punto de equilibrio y flujo de caja.

3. Proyecto definido

No “quiero dinero para crecer”.

Sino:

quiero comprar este equipo porque aumentará mi capacidad desde X hasta Y y permitirá generar estas ventas.

4. Cotizaciones

Saber exactamente cuánto cuesta la inversión.

5. Capacidad para aportar recursos propios

Muchos instrumentos de fomento requieren cofinanciamiento.

La empresa que comienza a preparar todo esto después de abrirse la convocatoria parte con desventaja.

El Presupuesto todavía no está aprobado

Existe una precisión especialmente importante.

Las cifras conocidas corresponden al proyecto de Ley de Presupuestos 2027 presentado por el Ejecutivo.

El Congreso todavía debe discutirlo.

El proyecto será formalmente dado cuenta en la Cámara de Diputadas y Diputados el lunes 5 de octubre, y el martes 6 la Comisión Especial Mixta de Presupuestos recibirá la exposición del Informe de Finanzas Públicas correspondiente al tercer trimestre.

Ese informe será fundamental.

Permitirá conocer con mayor detalle:

proyecciones de ingresos, gasto, crecimiento, balance fiscal y deuda pública, entre otros antecedentes necesarios para evaluar la propuesta presupuestaria.

Por tanto:

presupuesto propuesto ≠ presupuesto definitivamente aprobado.

El martes 6 será una fecha económica clave

La Dirección de Presupuestos modificó expresamente su calendario para publicar el Informe de Finanzas Públicas del tercer trimestre el 6 de octubre.

La razón es precisamente coordinar su presentación con el inicio de la discusión del Presupuesto 2027 en el Congreso.

Ese documento permitirá verificar algo que hasta ahora todavía no puede analizarse completamente:

cómo se financiará el conjunto de prioridades anunciadas y qué supuestos económicos utiliza Hacienda para 2027.

Para evaluar seriamente el Presupuesto, ese análisis será tan importante como las cifras anunciadas por cada ministerio.

Una advertencia: inversión anunciada no es lo mismo que inversión ejecutada

Las empresas deberían distinguir cuatro etapas:

Presupuesto
↓
licitación
↓
adjudicación
↓
ejecución

Que exista presupuesto no significa que el dinero haya sido gastado.

Que exista una licitación tampoco significa que la obra haya comenzado.

Y que exista un contrato adjudicado tampoco garantiza que toda la inversión se ejecute dentro del plazo originalmente previsto.

Por eso, para una Pyme que quiera vender alrededor de estas inversiones, el seguimiento comercial debe realizarse proyecto por proyecto.

¿Qué sectores deberían prestar especial atención?

La cartera anunciada permite identificar varias áreas.

Construcción y obras menores

Existe una oportunidad evidente en conservación, reparación y obras complementarias.

Transporte

Traslado de personas, maquinaria, materiales y residuos.

Materiales de construcción

Áridos, hormigón, fierro, madera, elementos eléctricos y sanitarios.

Maquinaria y arriendo de equipos

Excavadoras, generadores, herramientas, iluminación y equipos especializados.

Alimentación y alojamiento

Especialmente en obras ubicadas fuera de grandes centros urbanos.

Áreas verdes y mantenimiento

Recuperación de espacios, paisajismo, riego y mantención posterior.

Servicios profesionales

Contabilidad, remuneraciones, prevención de riesgos, ingeniería, inspección y administración.

Para algunas pequeñas empresas, 2027 podría ofrecer más oportunidades como proveedores de proyectos que como beneficiarios directos de subsidios.

Las regiones pueden ser especialmente relevantes

El MOP señala que los 241 contratos tendrán cobertura en todas las regiones del país.

Esto hace que la estrategia comercial no deba limitarse a Santiago.

Para una empresa de O’Higgins, por ejemplo, habrá que monitorear durante los próximos meses:

Mercado Público;
MOP regional;
SERVIU;
Gobierno Regional;
municipios;
empresas constructoras adjudicatarias;
y nuevos contratos de conservación.

El objetivo no debería ser simplemente “buscar licitaciones”.

Debería construirse una base de oportunidades 2027.

Una Pyme debería comenzar por identificar lo que realmente puede vender

Antes de buscar oportunidades públicas, conviene responder:

¿qué hacemos particularmente bien?

¿en qué comunas podemos trabajar rentablemente?

¿cuál es el tamaño máximo de contrato que podemos financiar?

¿cuánto capital de trabajo necesitamos antes de recibir el primer pago?

¿podemos contratar más personas si obtenemos un proyecto?

¿qué certificaciones necesitamos?

Este análisis evita uno de los errores más peligrosos de las empresas pequeñas:

ganar un contrato que financieramente no pueden ejecutar.

Ganar una obra también puede quebrar una empresa

Parece contradictorio.

Pero ocurre.

Imagine una Pyme que obtiene un contrato por $100 millones.

Debe inmediatamente:

comprar materiales;

contratar trabajadores;

pagar cotizaciones;

arrendar maquinaria;

financiar combustible;

pagar IVA;

y asumir garantías.

Pero el primer estado de pago llegará semanas después.

La empresa puede tener un contrato rentable y, simultáneamente, quedarse sin caja antes de cobrarlo.

Por eso, crecimiento y liquidez no son lo mismo.

Antes de asumir un contrato debe existir un flujo financiero del proyecto.

No basta con calcular utilidad

Una empresa debería estimar:

Ingreso contractual
– costos directos
– mano de obra
– subcontratos
– gastos generales
– financiamiento
– garantías
– impuestos
= margen esperado

Pero además debe calcular cuándo entra y sale cada peso.

La rentabilidad responde:

¿voy a ganar dinero?

El flujo de caja responde:

¿sobreviviré hasta recibirlo?

Ambas respuestas son necesarias.

El contexto económico hace más importante buscar nuevos mercados

El Banco Central informó que el Imacec de agosto cayó 1,0% interanual, aunque la economía no minera creció 1,4%, el comercio aumentó 2,2% y los servicios 0,8%. La principal caída estuvo concentrada en minería.

En un contexto de crecimiento débil, depender exclusivamente de los mismos clientes puede aumentar el riesgo empresarial.

Por eso, las nuevas obras, licitaciones y programas de apoyo pueden convertirse en una vía de diversificación.

No como garantía de éxito.

Sino como un nuevo mercado potencial.

Análisis V&G

Durante los próximos meses se hablará mucho de:

$9,5 billones,
241 obras,
23,5% más para Sercotec,
empleos e inversión.

Pero para una Pyme esas cifras todavía son abstractas.

La pregunta útil es otra:

¿cómo convierto una política pública en una oportunidad comercial concreta para mi empresa?

El proceso debería ser:

identificar el proyecto
→ identificar al comprador
→ identificar al adjudicatario
→ detectar qué necesitará
→ cotizar
→ calcular margen
→ proyectar caja
→ vender.

Esa última palabra es la importante.

Una empresa no vive de anuncios presupuestarios.

Vive de ventas, margen y caja.

El Presupuesto 2027 todavía debe ser discutido por el Congreso, y sus cifras pueden cambiar. Pero la cartera de inversión anunciada permite comenzar desde ahora a mapear dónde pueden aparecer oportunidades.

El 2027 empresarial no comienza el 1 de enero.

Para las empresas que quieran capturar esas oportunidades, comienza durante el último trimestre de 2026.

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