Santiago, 30 de agosto de 2026. Chile alcanzó durante los primeros siete meses del año un nuevo récord en constitución de empresas y sociedades.
El dato refleja dinamismo empresarial, pero plantea una pregunta central: ¿crear una empresa significa que ya está completamente preparada para operar? No necesariamente.
El récord: 140.412 constituciones
El Ministerio de Economía, Fomento y Turismo informó que entre enero y julio de 2026 se registraron 140.412 constituciones, el mayor nivel acumulado para ese período desde 2013. Son 15.618 constituciones más que las 124.794 registradas en igual período de 2025. De ellas, 129.345 se efectuaron mediante el Registro de Empresas y Sociedades —RES— y 11.067 mediante el sistema tradicional asociado al Diario Oficial.
En julio, 91,9% utilizó el RES
Durante julio se constituyeron 20.013 nuevas empresas y sociedades. El 91,9% utilizó el Registro de Empresas y Sociedades. Esta cifra corresponde específicamente a julio y no al acumulado enero-julio.
La SpA domina ampliamente
Durante julio se constituyeron mediante RES 14.938 SpA, equivalentes al 81,2% de las sociedades creadas mediante esa plataforma. Las EIRL representaron 12% y las sociedades de responsabilidad limitada aproximadamente 6,8%. Que la SpA sea la alternativa más utilizada no significa que sea automáticamente la mejor para todos los negocios.
El récord necesita una segunda lectura
Aunque enero-julio alcanzó un máximo histórico, las 20.013 constituciones de julio representaron una disminución de 4% respecto del mismo mes de 2025. La lectura correcta es un récord acumulado durante los primeros siete meses de 2026, con una moderación interanual en julio.
Crear una empresa y formalizar un negocio no son lo mismo
Constitución jurídica ≠ formalización completa. Crear una sociedad puede ser el comienzo. Después viene su habilitación efectiva: Constitución → Inicio de Actividades → Régimen tributario → Documentos tributarios → Patente y permisos → Cuenta bancaria y organización financiera → Contabilidad → Remuneraciones y obligaciones laborales, cuando existan trabajadores.
1. Constitución: definir correctamente la empresa
La velocidad del sistema electrónico no reemplaza el diseño societario. Deben analizarse propietarios, capital, financiamiento, administración, facultades, actividades, incorporación de nuevos socios y mecanismos de salida.
2. Inicio de Actividades: el paso tributario fundamental
Tener RUT no es lo mismo que haber iniciado actividades. El RUT identifica a la sociedad; el Inicio de Actividades informa al sistema tributario que comenzará a desarrollar determinadas actividades económicas. Desde el 2 de enero de 2026 esta acreditación adquirió mayor relevancia frente a distintos organismos y actores económicos en las situaciones definidas por la Ley de Cumplimiento Tributario.
3. Régimen tributario
No todas las empresas tributan igual. La estructura jurídica y tributaria deberían analizarse en conjunto, considerando determinación de renta, contabilidad, registros tributarios, Impuesto de Primera Categoría, créditos y tributación de propietarios.
4. Documentos tributarios: ¿puede realmente facturar?
Dependiendo de la actividad puede corresponder emitir facturas afectas o exentas, boletas, notas de crédito, notas de débito u otros documentos. Para determinadas actividades puede ser necesaria además la Verificación de Actividades ante el SII.
5. Patente municipal y permisos
Dependiendo de la actividad y del lugar de funcionamiento pueden requerirse patente municipal, permisos sanitarios u otras autorizaciones sectoriales. Antes de arrendar un local conviene revisar uso de suelo, destino, recepción final y exigencias aplicables.
6. Cuenta bancaria: separar empresa y propietario
Aunque no sustituye los trámites de formalización, separar las finanzas personales y empresariales mejora la trazabilidad de aportes, ingresos, gastos, préstamos de socios, retiros, proveedores, remuneraciones y conciliaciones.
7. Contabilidad: comenzar desde la primera operación
Esperar varios meses para organizar la contabilidad puede significar reconstruir compras, ventas, transferencias, aportes, gastos, facturas, boletas, PPM e IVA. Regularizar después suele ser más costoso que estructurar correctamente desde el comienzo.
8. Si existen trabajadores, comienza otra etapa
Contratar trabajadores agrega obligaciones sobre contratos, registros, remuneraciones, cotizaciones, seguridad laboral, vacaciones, licencias y declaraciones asociadas.
Entonces, ¿qué significan realmente las 140.412 constituciones?
Es una señal positiva de reducción de barreras administrativas para crear jurídicamente una empresa. Pero el informe mide constituciones; no permite afirmar por sí solo que las 140.412 sociedades estén operando, facturando, empleando trabajadores o hayan completado su formalización.
Nuestra opinión
El verdadero éxito no debería medirse únicamente en cuántas sociedades se constituyen, sino también en cuántas inician actividades, pueden facturar, cuentan con permisos, eligieron una estructura tributaria coherente, separaron sus finanzas, llevan contabilidad desde el comienzo y cumplen correctamente sus obligaciones laborales.
Nuestra recomendación: formalización coherente
La ruta debería partir por el modelo de negocio, continuar con la elección de la estructura societaria, habilitación tributaria, habilitación operativa, administración financiera y contable y, cuando corresponda, cumplimiento laboral. Así lo jurídico, tributario, contable y operacional responden al mismo negocio.
Una pregunta antes de crear la próxima SpA
La pregunta más importante ya no es solamente “¿Cómo creo una empresa?”, sino “¿Cómo creo una empresa que desde el primer día esté estructurada correctamente para el negocio que realmente voy a desarrollar?”
Conclusión
Entre enero y julio de 2026 Chile registró 140.412 constituciones, un máximo histórico para ese período. En julio, el 91,9% utilizó el RES y las SpA representaron el 81,2% de las sociedades constituidas mediante esa plataforma. La meta no debería ser simplemente crear una empresa rápido: crear bien, formalizar bien y comenzar a operar bien.